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Enseñar a tu perro a hacer sus necesidades en casa, paso a paso
- Decide cuándo empezar según la edad del cachorro y su ritmo individual.
- Llévalo al mismo sitio a las mismas horas y felicítalo y prémialo cada vez que lo consiga.
- No lo regañes por los accidentes: limpia con calma, busca el patrón y dale más oportunidades de acertar.
¿Cuándo empezar?
La capacidad de un perro para controlar la vejiga y el intestino se desarrolla poco a poco con la edad. Si empiezas demasiado pronto, antes de que su cuerpo esté preparado, solo aumentará la frustración.
En general se considera realista empezar hacia los 3–4 meses de edad. Aun así, cada cachorro se desarrolla a su ritmo, así que obsérvalo y prepárate en consecuencia.
Primer paso: conoce su patrón
Antes de empezar, apunta cuándo hace sus necesidades. Los momentos habituales son nada más despertarse, entre 15 y 30 minutos después de comer, después de jugar y antes de dormir. Cada perro es distinto, así que lo importante es encontrar el patrón del tuyo.
Si conoces el patrón, puedes llevarlo al sitio adecuado antes de tiempo. Así las probabilidades de éxito aumentan mucho.
Elige un sitio y no lo cambies
Decide dónde debe hacer sus necesidades —un empapador o una zona concreta— y mantenlo siempre igual. Los perros tienden a hacerlas donde hay el mismo olor.
Al principio ayuda poner empapadores o papel de periódico en una zona amplia alrededor del sitio. A medida que acierte más veces, ve reduciendo el espacio.
Llévalo allí a las horas adecuadas
Cuando conozcas su patrón, llévalo al sitio en esos momentos. Repetir con voz tranquila una señal como «aquí» ayuda. Espera hasta que lo haga.
En el momento en que lo consiga, felicítalo con ganas y dale una recompensa, como un premio o un rato de juego. Esa asociación positiva es la base del entrenamiento.
Qué hacer después de un accidente
Nunca lo regañes ni lo asustes por hacerlo en el sitio equivocado. Puede acabar teniendo miedo a hacer sus necesidades o empezar a hacerlas a escondidas.
Limpia con calma y desinfecta bien la zona para eliminar el olor. Después piensa si se te pasó algún momento de su patrón.
Ten paciencia durante el entrenamiento
Este aprendizaje no termina en pocos días. Cada perro es distinto, y los cambios o el estrés pueden influir. La constancia es lo más importante.
Repite cada día la misma hora, el mismo sitio y la misma señal, y tu perro lo irá entendiendo. Felicítalo incluso por los pequeños avances.
- Cada vez que haga sus necesidades, apunta cuándo, dónde y cuánto: conocer el patrón es el punto de partida.
- Felicítalo y prémialo justo después de acertar; si esperas, no hará la asociación.
- Si las noches cuestan, dale una buena oportunidad antes de dormir y recuerda que los accidentes nocturnos pueden ser simplemente un límite físico.
- Al principio pon empapadores en varios sitios y luego ve reuniéndolos en uno solo.
- Cuando muestre señales en el sitio correcto (olfatear, dar vueltas), felicítalo enseguida para reforzar la conducta.
Preguntas frecuentes
Tiene muchos accidentes. ¿Puedo regañarlo?
Mejor no. Regañarlo hace que tenga miedo a hacer sus necesidades o que las haga a escondidas donde no lo veas. Dale más oportunidades y felicítalo cada vez que acierte.
Por la noche no funciona. ¿Cuándo lo conseguirá?
El control nocturno se desarrolla más tarde que el diurno. Varía según el perro, pero en general se dice que es posible a partir de los 4–6 meses. Hasta entonces, considera los accidentes nocturnos un límite físico y dale una buena oportunidad antes de dormir.
Nos hemos mudado y parece que lo ha olvidado.
Una casa nueva es estresante para un perro y el entrenamiento puede retroceder un tiempo. Vuelve a empezar con calma, fija pronto el sitio y mantenlo siempre igual.