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Deja que tu perro olfatee en el paseo: por qué es importante
- Para un perro, olfatear estimula el cerebro y ayuda a liberar estrés.
- Limitar el olfateo en los paseos puede aumentar la ansiedad y los problemas de conducta.
- El trabajo de olfato es una actividad de enriquecimiento fácil de empezar en casa.
¿Qué significa olfatear para un perro?
Los perros entienden el mundo a través de un olfato mucho más desarrollado que el nuestro. Olfatear en el paseo es como cuando nosotros miramos alrededor y recogemos información: una forma natural de explorar su entorno.
Con el olfato detectan rastros de otros animales, comida y señales de peligro, y también dejan su propia marca. Es una actividad instintiva y esencial.
Por qué dejarle olfatear en el paseo
Olfatear activa el cerebro del perro y le da estímulo mental. En el estudio del comportamiento animal se considera que este tipo de estímulo es muy importante para su salud mental. Mientras olfatea, su cerebro trabaja activamente y el estrés disminuye.
Los perros a los que se les impide olfatear a menudo pueden volverse más ansiosos y mostrar más conductas problemáticas en casa, como morder cosas o ladrar en exceso. En cambio, los que pueden olfatear lo suficiente suelen estar más tranquilos y estables.
Olfatear también le da confianza y sensación de seguridad. Reconocer su territorio por el olor en una ruta conocida le aporta estabilidad emocional.
¿Qué es el trabajo de olfato?
El trabajo de olfato es una actividad de estimulación mental que aprovecha el olfato del perro: busca por el olor golosinas o juguetes escondidos, y se puede hacer fácilmente en casa. A diferencia del olfateo natural del paseo, es una actividad que tú diseñas a propósito.
Con él, el perro se concentra y resuelve problemas. Esto favorece el desarrollo del cerebro y, sobre todo, le da la satisfacción de haber «logrado» algo por sí mismo.
Empieza el trabajo de olfato en casa
Lo más sencillo es arrugar una toalla o una manta y esconder golosinas dentro. Al principio deja que asomen un poco para que las encuentre fácilmente y luego ve aumentando la dificultad.
También puedes meter golosinas en una caja o una bolsa de papel y dejar que escarbe para sacarlas. Así usa el olfato de forma natural y satisface a la vez su instinto de escarbar.
Con una alfombra olfativa puedes hacerlo de forma más estructurada: esconde golosinas en los bolsillos y pliegues y deja que las encuentre por el olor.
Disfruta del paseo y del olfato a la vez
En el paseo, dale todo el tiempo que quiera para olfatear. Si organizas el paseo con «tiempo de olfatear» y «tiempo de caminar», tú controlas el ritmo y él recibe suficiente estímulo mental.
En casa, el trabajo de olfato añade estímulo extra. Es una actividad de interior estupenda para los días de mal tiempo sin paseo o para perros con mucha energía.
Cada perro tiene un interés distinto por los olores. Algunos olfatean todo el paseo y otros solo de vez en cuando. Respeta el comportamiento natural de tu perro.
Lo que los dueños suelen pasar por alto
Si ves el paseo solo como «ejercicio», es fácil cortar el olfateo. Pero para un perro el estímulo mental es tan importante como el físico. Incluso un paseo corto con mucho olfateo lo deja más satisfecho y tranquilo en casa.
Cuando lo premies con golosinas, elógialo por las cosas con olor que encuentre. Así aprenderá que olfatear es en sí una actividad divertida.
- Empieza en el paseo de hoy: cada vez que olfatee, dile «Muy bien, huele» y dale tiempo suficiente.
- Empieza fácil en casa: esconde golosinas en una toalla arrugada y deja que las encuentre.
- Replantea el paseo: organízalo por tiempo en lugar de por distancia e incluye tiempo para olfatear.
- 5–10 minutos al día: el trabajo de olfato puede ser corto; un poco cada día funciona bien.
- Observa a tu perro: fíjate en lo concentrado y contento que se ve mientras olfatea.
Preguntas frecuentes
Si le dejo olfatear en el paseo, ¿no se descontrolará?
Es justo al revés. Los perros a los que se les deja olfatear lo suficiente se comportan de forma más tranquila y estable. Al principio puede llevar tiempo, pero cuando aprenda la diferencia entre «tiempo de olfatear» y «tiempo de caminar», se concentrará mejor en el paseo.
¿Cada cuánto conviene hacer trabajo de olfato?
Depende del perro. Uno con mucha energía puede hacerlo a diario; para uno tranquilo, 2 o 3 veces por semana puede bastar. Si se cansa o pierde interés, no pasa nada por hacerlo menos.
A mi perro no parecen interesarle mucho los olores.
Cada perro tiene un interés distinto por el olfato. Empieza con su golosina favorita (por ejemplo, cecina o queso) para enseñarle lo divertido que es olfatear. Con el tiempo irá mostrando más interés.