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¿Por qué ladra tu perro? Entiende la causa y encuentra la solución
- Ladrar no es un mal comportamiento: es una forma de comunicarse.
- Observar la situación y cómo suena el ladrido te ayuda a encontrar la causa.
- Adaptar el entorno y el entrenamiento a la causa es lo que mejor funciona.
¿Por qué ladran los perros?
Para un perro, ladrar es una forma natural de comunicarse. Igual que las personas usamos palabras, los perros ladran para expresar emociones y necesidades. Por eso el ladrido en sí no puede considerarse simplemente mala conducta.
Pero si tu perro ladra a menudo cuando no quieres, hay que encontrar la causa. Sin saber el porqué, la respuesta puede no servir de nada.
Ladrido de alerta: «Ha llegado alguien»
Algunos perros ladran cuando suena el timbre o aparece un desconocido. Es una alarma que dice «ha llegado alguien». Desde su punto de vista, es una forma natural de proteger su territorio.
Aprovecha los momentos en que no ladra y prémialo con una golosina o un elogio. Cuando haya visitas, llevarlo a otra habitación o darle bastante ejercicio antes para que gaste energía también ayuda.
Ladrido de ansiedad: «Me da miedo quedarme solo»
Algunos perros ladran sin parar cuando su dueño va a salir o cuando se quedan solos. Es un ladrido que nace de la ansiedad y la soledad, y es muy frecuente en cachorros y perros recién adoptados.
No lo dejes solo de golpe durante mucho tiempo. Empieza con ratos cortos y alarga poco a poco el tiempo a solas. Darle un juguete o una alfombra olfativa antes de salir para distraerlo también funciona.
Ladrido de juego: «¡Vamos a jugar!»
Si ladra con tono alegre mientras mueve la cola, te está invitando a jugar. Quiere interactuar contigo, y este ladrido también forma parte de su desarrollo social.
Aun así, juega solo cuando tú lo decidas. Si respondes cada vez que ladra, aprenderá que «ladrar = juego». Mejor empieza a jugar antes de que ladre, ignora el ladrido y elógialo cuando se calle.
Ladrido por exceso de energía: «Me falta ejercicio»
Un perro que pasa todo el día en casa sin estímulos descarga la energía acumulada ladrando. Es habitual en razas con fuerte instinto de caza y en perros muy activos.
Alarga los paseos y dale también estímulo mental en casa, con juegos de escondite o juguetes. Cuando está agradablemente cansado, los ladridos disminuyen solos.
Ladrido por problemas de salud: puede hacer falta el veterinario
Si los ladridos aumentan de repente o sigue ladrando con un tono distinto al habitual, puede haber un problema de salud: dolor, malestar o cambios en la función cognitiva.
Sobre todo si un perro mayor ladra a menudo por la noche, o si el ladrido viene con otros síntomas como falta de apetito o decaimiento, consulta al veterinario.
- Aprovecha los momentos en que no ladra y prémialo con golosinas y elogios: es el entrenamiento más eficaz.
- Enfadarte o gritar «¡Calla!» puede hacer que ladre más. Espera a que se calle y luego elógialo.
- Dale cada día suficiente estímulo físico y mental con paseos, juego y actividades de olfato.
- Si ladra mucho, anota cuándo y en qué situaciones lo hace para encontrar la causa.
- Mantén tú la calma primero: los perros perciben muy bien las emociones de su dueño.
Preguntas frecuentes
Si ignoro los ladridos, ¿no ladrará más fuerte?
Al principio puede que sí. Se llama «estallido de extinción» y, si sigues ignorándolo, los ladridos disminuyen. No respondas a mitad: lo importante es ser constante.
¿Todos los perros reaccionan igual al mismo método?
No. Cada perro tiene distinta personalidad, edad y experiencias, así que reacciona de forma diferente. Tómate tu tiempo para descubrir qué funciona con el tuyo.
¿Cuánto tarda el entrenamiento?
Depende de la causa y de cada perro. Puede llevar desde unas semanas hasta unos meses. Lo más importante es una actitud constante y tranquila.